Nota importante: La siguiente información se presenta a título estrictamente informativo y educativo. No reemplaza los manuales oficiales de navegación, leyes ni ordenanzas vigentes emitidas por la autoridad marítima competente (como la Prefectura Naval Argentina o el Reglamento Internacional para Prevenir los Abordajes – RIPA).
Navegar no es simplemente acelerar y llevar la caña o la rueda del timón. En el mar y en las vías navegables interiores, la libertad de navegar está regulada por un código internacional vital: el RIPA (Reglamento Internacional para Prevenir los Abordajes).
¿Sabías que uno de los errores más frecuentes en los navegantes deportivos es realizar “pequeños guiños” de rumbo que confunden a otros patrones, o suponer que la pantalla del radar lo revela todo? Entender cómo evaluar el riesgo de abordaje, navegar en canales angostos y respetar los dispositivos de separación de tráfico transforma un cruce tenso en una maniobra fluida y segura.
1. La Regla de Oro: Vigilancia Eficaz y Velocidad de Seguridad
Sin importar las condiciones de visibilidad (día despejado, noche cerrada o densa niebla), existen dos mandatos imperativos que todo patrón debe cumplir:
A) Vigilancia Permanente
Debes mantener en todo momento una vigilancia visual y auditiva eficaz. Si cuentas con radar, recuerda usar escalas adecuadas y la exploración a gran distancia.
- Error muy común: Confiar a ciegas en lo que muestra la pantalla del radar. El radar puede no detectar a tiempo objetos pequeños como veleros de madera/fibra sin reflector radar, embarcaciones deportivas, hielos o boyas a la deriva. Nunca hagas suposiciones basadas en información insuficiente.
B) Velocidad de Seguridad
No existe una cifra fija en nudos: la velocidad de seguridad es aquella que te permite maniobrar de forma adecuada y detener la embarcación a una distancia segura según el estado de la mar, la visibilidad, la densidad del tráfico y el calado disponible.
2. ¿Cómo Saber si Existe Riesgo de Abordaje?
Para determinar si estás en rumbo de colisión con otro barco, la herramienta náutica por excelencia es la demora (el ángulo horizontal entre el norte y la posición de la otra nave).
Regla Clave: Si la demora NO varía apreciablemente y la distancia disminuye –> ¡Existe riesgo inminente de abordaje!
Tip de Seguridad: Ante la menor duda sobre si la otra embarcación está cambiando su demora, debes asumir legalmente que el riesgo de abordaje SÍ existe y prepararte para maniobrar.
¿Cómo debe ser la maniobra para evitar la colisión?
- Clara y con debida antelación: No esperes al último minuto.
- Franca y franca caída: Los cambios de rumbo o velocidad deben ser lo suficientemente amplios para ser percibidos a simple vista o por radar desde el otro buque.
- Evita guiños sucesivos: Jamás realices una sucesión de pequeños cambios de rumbo o pequeñas variaciones de motor. Esto solo genera confusión sobre tus verdaderas intenciones. Si el espacio lo permite, una caída amplia y decidida de rumbo es la maniobra más efectiva.
3. Navegación en Canales Angostos y Pasos Estrechos
Al navegar por ríos, rías o canales de acceso portuario, las reglas del juego cambian drásticamente:
- Lado de estribor: Mantente lo más cerca posible del límite exterior del canal que quede por tu costado de estribor (tu derecha).
- Prioridad a buques de gran calado: Las embarcaciones de eslora inferior a 20 metros y los veleros no deben estorbar el tránsito de buques grandes que solo pueden navegar con seguridad dentro del canal.
- Prohibido fondear: Evita a toda costa fondear dentro de un canal angosto.
- Curvas ciegas: Al aproximarte a un recodo sin visibilidad, navega con precaución y haz sonar una pitada larga (4 a 6 segundos) para advertir tu presencia a los buques que puedan venir del otro lado.

4. Dispositivos de Separación de Tráfico (DST)
Aprobados por la OMI (Organización Marítima Internacional) para ordenar el flujo de buques de gran porte en zonas de alta densidad, estos dispositivos funcionan como “autopistas marítimas”:
- Seguir el sentido de la vía: Debes navegar en la vía de circulación correspondiente siguiendo la dirección general del tráfico.
- Cruces perpendiculares: Si te ves obligado a cruzar una vía de separación de tráfico, hazlo siguiendo un rumbo que sea lo más perpendicular posible (90°) respecto a la dirección general del tráfico.
- Zonas Costeras: Las embarcaciones menores de 20 metros y los veleros pueden utilizar la zona de navegación costera adyacente para mantenerse alejados del tráfico pesado.
Tips y Errores Frecuentes del Patrón Náutico
- Error #1: Olvidar el “rabeo” de la popa. Al hacer una caída brusca para esquivar a otro barco, recuerda que la popa caerá hacia el lado contrario, pudiendo golpear un boyado o veril.
- Error #2: Veleros confiados. Creer que por navegar a vela “siempre se tiene prioridad” ante cualquier buque. En canales angostos o esquemas de separación de tráfico, los buques restringidos por su calado o maniobra tienen preferencia absoluta.
- Error #3: Sin señales fónicas. No utilizar las pitadas reglamentarias antes de intentar alcanzar o pasar a otra embarcación en un canal estrecho.





